.El pasado que la atormenta ; Las experiencias que le arrebatan de las manos las pócas esperanzas que la sostienen . Cada vez que apuesta a creer, sin darle protagonismo a tódos sus miedos, se encuentra tropezando una vez más ; siémpre con la misma piedra, siémpre el mismo error. Ya no quiere creer, no puede. Sabe que si lo hace, lo más probable es que vuelva a caer y ya no sabe cuántas veces más podrá levantarse, ya que sus fuerzas disminuyen ; se van yendo con cada desacierto. Pero en verdad, aún con tanta fragilidad, se atreve a pensar que algún día, quién sabe cuándo, en vez de tropezarse con una piedra, se encuentre con un hermoso paisaje con quién mirarlo en compañia, sin dolores, sin trabas solo con amor y resguardo. Ella sueña, sin medir la altura, y es así como cáda vez que cae, sus golpes son más intensos y las marcas más profundas y difíciles de borrar. Pero ella sueña, porque sabe que nada de lo que pueda desear, es un anhelo real, alcanzable. Es su único método para escaparle a su realidad, a toda la mala suerte que la rodea desde que aprendió lo que significa amar. ♥






























